Anoche vi un documental que me emocionó. Trataba sobre el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, una increíble iniciativa que lleva funcionando 30 años en aquel país, con numerosos reconocimientos internacionales (entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y el Premio Internacional de Música de
Con este sistema se persigue un doble objetivo: artístico y educativo/solidario. La meta principal es “usar la música para la protección de la niñez por medio del entrenamiento, rehabilitación y prevención del comportamiento criminal”. En definitiva, sacar a los niños pobres y conflictivos de las calles, para proporcionarles una educación integral, a través de la música. Pero además, no se hace de forma individual, sino grupal, en orquesta, lo que potencia en estos niños su integración social, solidaridad, capacidad de cooperar y trabajar en equipo, etc. Es algo maravilloso y no me extraña que haya provocado la admiración de grandes figuras de la música como Plácido Domingo, que por cierto hace de voz en off (narrador) en el documental que vi anoche.
Luego, cuando me puse a curiosear en Google, descubrí que precisamente antes de ayer se llevó a cabo una iniciativa sin precedentes con estas orquestas, en el metro de Caracas. He aquí un vídeo que lo refleja:
Según el director y fundador de este sistema, Jose Antonio Abreu, “la riqueza espiritual/artística es capaz de vencer a la pobreza material”. Y con planteamientos como éste es como se ha llegado a crear alrededor de 200 orquestas juveniles e infantiles, enmarcadas en este Sistema, y repartidas por toda Venezuela, con la implicación de más de 350.000 niños y jóvenes. El máximo exponente a nivel nacional lo constituye
No tengo tiempo para entretenerme en contar más detalles, pero a quien le interese puede encontrar mucha información sobre ello en Internet. Y como las imágenes valen más que mil palabras, dejo a continuación un divertido vídeo de
Siempre he pensado que la música puede ser un poderoso instrumento para fomentar la paz y la unidad entre las personas y las culturas diversas. Espero que iniciativas como ésta surjan más a menudo y sean imitadas en todo el mundo, que es lo que nos hace falta: más crecimiento colectivo, más progreso constructivo y sostenible, o lo que es lo mismo, menos materialismo y más humanismo.

1 comentarios:
Gustándome como me gusta la música, no puedo más que estar de acuerdo contigo en todo, paisano. Me alegro de tu aparición y he disfrutado con la orquesta Simón Bolívar.
Ya sabía de estas iniciativas en algunos lugares del mundo para cambiar la marginalidad por cultura y arte. Merecidos premios, por supuesto.
Un abrazo de Mos desde mi orilla musical.
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