viernes 11 de febrero de 2011

LA LIBERTAD EN EL SIGLO XXI

Llevaba tiempo sin sentir tanta empatía por una reivindicación "ajena" como la que estoy sintiendo estos días hacia los jóvenes egipcios que reclaman libertad y justicia para su país; en sus rostros se percibe el ansia de tener oportunidades reales de realizarse como personas. Es verdaderamente impresionante lo que estamos presenciando… (Si veis las noticias de TVE, veréis lo intensamente que está viviendo los acontecimientos Rosa Mª Molló, corresponsal en la zona, que hace unos días sufrió una agresión por parte de partidarios de Mubarak y cada vez que habla en directo para España se le quiebra la voz).


Dejémonos de prejuicios. Los países árabes, como cualquier pueblo, tienen derecho a construir su propia democracia, lo hagan a nuestra manera o a la suya. Lo importante es que ha surgido un espíritu nuevo, encabezado por la joven población árabe (dos tercios del total son menores de 25 años), que, gracias a Internet y a la formación en Universidades, ha tenido acceso a otras perspectivas de la vida, más abiertas, más eclécticas, más libres, más justas, y no están dispuestos a soportar más atentados contra sus derechos, ni más abusos, ni más opresión, como la que han sufrido sus antepasados.


Diré más: estos jóvenes (y en general estos pueblos) nos están dando una lección de inconformismo a los de Occidente. En nuestros países también existen democracias enclenques, corrupción, graves desigualdades… En pleno siglo XXI sigue siendo necesario reclamar libertad y justicia por doquier. Para empezar, y aunque no estoy a favor de andar inmiscuyéndonos en asuntos que no nos conciernen (por corresponder a otros pueblos soberanos), deberíamos estar reclamando a nuestros gobernantes que al menos digan de forma clara y tajante que estamos a favor de la libertad de los pueblos y de los derechos humanos, por encima de cualquier interés económico, político o religioso.


No hay marcha atrás. Mubarak y todos los demás dictadores y dictadorzuelos arrogantes que aún existen, repartidos por todo el planeta, deben claudicar ante el clamor y la voluntad de los pueblos de ser libres, de practicar un juego limpio y democrático, y aprovechar todo el potencial de sus jóvenes (hombres y también mujeres) para trabajar y construir unos Estados mejores, y en definitiva un mundo mejor.


Esperemos que ocurra pronto y de la manera más pacífica posible…

Estamos en un día clave para el destino de Egipto (y su repercusión en el resto de la región y del mundo). Por eso quiero reclamar, desde este humilde lugar:

LIBERTAD PARA EGIPTO !!!

FREE EGYPT !!!

مصر الحرة


REEDITADO a las 21:30 h. de 11/02/2011:

Por fin se ha marchado Mubarak. Ahora empieza lo realmente difícil para los egipcios: construir una democracia auténtica, con todo lo que implica. Pero hoy solo cabe decir una cosa: ENHORABUENA al pueblo de Egipto por vencer a la tiranía y conquistar la libertad de una forma tan plausible!!!

2 comentarios:

Karmen dijo...

¡Hola!

al leer tu entrada estaba pensando que parece que adivinabas lo que iba a pasar en Israel, al fin y al cabo tu entrada fue unas horas antes de ese minuto histórico.

Yo oi el "decepcionante" discurso de Mubarak del jueves noche y algo me decía que en aquella aparición había algo que descuadraba mis expectativas. A la mañana siguiente, mientras preparaba las maletas para irme a casa, oi en la radio que estaba reunido el ejército con el Gobierno y en mi fuero interno deseaba que de esa reunión saliera otra noticia. Y así fue.

A la alegria posterior a estas situaciones siempre le acompaña la incertidumbre de si las cosas irán como tienen que ir porque la democracia de manual es muy difícil en según qué situaciones. Crucemos los dedos y tengamos la esperanza de que puede ser así...

Un abrazo y VIVA LA LIBERTAD :-)

Lugareño dijo...

Hola Karmen!! Creo que has tenido un lapsus: querrás decir lo que iba a pasar en Egipto!! (no en Israel... jeje). Como tú misma comentas, no es que yo fuera adivino, sino que el tema estaba en un día clave y afortunadamente la balanza se ha inclinado hacia el lado correcto (o al menos deseado por muchos).

De aquí a septiembre que se celebrarán elecciones, a ver cómo evolucionan las cosas... Por el momento parece que se está iniciando una transición pacífica. El ejército no puede ser el fin, pero esperemos que sea el medio para conseguirlo.

No obstante, esta "revolución" va mucho más allá de Túnez y Egipto: ahora también están las cosas revueltas en Argelia y otros países... Ojalá que sea una transformación auténtica, global y pacífica. Gracias por tu comentario, un abrazo.